El dolor fijaba atención en sus emociones.
Pequeños gemidos alertaron a su corazón;
una astilla incoherente lo atravesaba.
Miles de rosas parecían morir al mismo tiempo
y la valentía se ocultaba de su rostro.
Aún quedaban los temores de volver y de reencontrar a la burla de sí;
el dolor aún se mantuvo atento, entregado y maravillado.
"Quizá mostrar lo más sublime de tus aciertos y desaciertos sea la esencia del valor fragmentado en palabras".
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Entradas populares
-
Otra vez... El corazón roto late con dificultad. Las lágrimas se asoman, un tanto confundidas. Una vez más... ¿Es que no ves?, ¿es que...
-
Sé que a nadie le interesará, bueno... eso creo. Aunque, quien sea que lea esto, será de mucho agrado para mi corazón y también para mi me...
Bonito...pero cuida las tíldes ^^.
ResponderBorrarTíldes? o.o Es: Tildes.
ResponderBorrarExcelente recopilación de frases para aderezar anécdotas!!!! (^-^)
ResponderBorrar