miércoles, 10 de febrero de 2010

14.


Pensamientos de injuria e intensos lamentos... muchos lo denominan así, personas muy cuerdas como el ser que vaga por las orillas del mar cristalino de la pureza...
Anhelaría que sus aguas se esparzan dentro de lamentos, definiciones no muy comunes... ¡Maldita sea!, eres tan complejo, eres incomprensible... no eres factible para los seres como esta poetiza, sí... la que vaga dentro de horas pensando en ti... y sin saber ¿por qué en ti?, y no en aquello tan manchado por la sociedad... son tantas palabras que expresan lo correcto e incorrecto...
y el Te Amo, es una forma superficial de amor cabizbajo...

5.


Existen vagas y tantas ideas
de lo mucho que añoro estos días de calor…
el calor que deslumbra lentamente mis más altas pasiones y emociones,
mis más bajos deseos…
deseos que quizá han dejado rastro alguno en mis horas de mayor excitación emocional,
de risas quebrantadas por prejuiciosos comentarios.

20.

Torturas mis cánticos…
¿Merezco acaso aquel mágico dolor?
Deseo que tu mañana sea tan fría como la mía.
Me alegraría porque tus días sean tan tormentosos.
Cantaría aun con tus cánticos, para tan sólo obtener tu desdicha.
Miraría con recelo las miradas absurdas hacia ti; las apoyaría.
Actuaría miles de veces en el teatro de tu basta obra llevada al contexto
de novelas imaginarias, por ti, por mí.
Caminaría observando tus pasos; tropezaría junto contigo, me reiría junto a ti.
El mágico dolor nos atraviesa… nuestra mágica sangre mancilla el sino.

Nuestro Sol


El amor nos cegó, compañero de mis canciones cursis...
El amor nos cegó mientras mirábamos nuestras diferencias por medio de lunas distanciadas por horizontes.
El amor nos mató... y mató tanto el amor que manifestamos furtivamente hacia aquellas personas por las que dimos todo nuestro mundo y lo mejor de cada una de nuestra persona.
El amor se presentó en nuestros juegos de azar y no se pudo controlar, no logró el equilibrio ansiado por la esperanza...
Nuestro amor se murió y hoy vaga mediante tristes lamentos y graciosos comentarios tan sólo y sólo manifestados por la psique de los sentimientos masoquistas de amoríos que perdurarán sin olvido...
Porque amamos a la inquina disfrazada en ternura y confianza... porque amamos a un sólo sol.

13.

Fueron sólo falacias…
Lamento no comprender o comprender lentamente acciones utópicas… tantas que no existen, ni existieron.
Pero mi talento creativo me lleva a iras tan absurdas;
tal vez hay diminutas razones, pero todo lo dije con inteligencia.
Intento ahorrar ideas junto con tu voluminidad comprensiva.
Es tan excitante el tan sólo pensar que la frialdad alguna vez pudo mezclarse con la ternura.
Encontraría paz en un reparto de gigantes fingidores de la vida, tal como me sentiría luego de finalizar alguna grabación, quedaría encantada con las voces aún en mi cabeza. Me enamoraría de cada gigante sin que lo supiera.
Mi vida sería un engaño de autoamor

33.


Prometo rodearte, besarte y tomarte de la mano
sin que interese el diluvio.

No prometo aceptar tal propuesta, mas tomarla en cuenta, quizá.

Su cabeza daba giros abstractos, las dudas se apoderaron de ella,
casi enloqueciéndola, casi matándola y al fin dejar que sus aspiraciones
y desfogos vaguen con total libertad.

Estoy aquí, pero lo prometido no es cumplido
y los cumplidos no son a manera de promesa.

El silencio nos atrapa, las miradas se desvían a los árboles
que rápidamente se movilizan a la pena del mirar y no decir nada.
La casualidad no existe, las miradas se hallaron vergonzosas mutuamente
y un cálido beso se convirtió en pasión y deseo.
Lo incorrecto nos invade, pero ¿qué es lo incorrecto?;
si no amar es tan despreciable y no sentir, tan lamentable.

Las vidas se unieron y descansaron en paz sobre una nube celestial.

Pecado – Confusión


La confusión ya no me deja dormir… acaso ¿tienes razón?
¡No puedo aceptarlo!, grito en mi desesperación, mis lágrimas ya no quieren dar aviso de esta confusión, de este dolor.
Me sereno, veo mi realidad, tú ya no estás más aquí…sólo me queda perder la ilusión, ese brillo en mis ojos, la felicidad de ese entonces.

Pero al recordar aquella noche, vuelvo al ensueño, al placer de las caricias de aquel momento, la ternura de los labios… el pecado, eso que es impuro pero a la vez puro porque así lo creo, porque así lo crees.
No te quiero; te deseo con ansias de inquietud, de inocencia.
Sólo sueño en aquel día, en ese día en el que todo se oscureció bajo mis ojos, bajo tus ojos, bajo las plumas… bajo el pecado del hombre, bajo la mirada de Dios.

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