Una vez me
dijeron que nunca… y yo creí.
Nunca seré la
mejor amiga de siempre,
sonriente en todo
momento.
Tampoco seré la
que te haga una escena de celos
por darle tu
atención a otra persona.
Nunca le gustaré
a los hombres superficiales,
esos que te ven
el culo de estrías y voltean los ojos tal cual la del Exorcista.
A veces tratarán
de cuestionar mi seriedad,
y al no lograr
comprender mi expresión natural,
ahí,
me odiarán sin
razón alguna.
Nunca dirán que soy
agradable.
Tal vez tratarán
de destruir mi magia interna,
afirmando que ya
no tengo magia en ningún poro.
Y es que…
nunca
lo aceptarán.
Y es que no me
habrán conocido, porque…
nunca estarán
satisfechos.
Y yo nunca les
volveré a creer.
Ev.