La realidad me golpeó con una mirada.
No era el momento… Creí tener buenos momentos.
Cuando esperas nada, sueles tener todo y el tiempo se
encarga de manejar para que sólo prestes atención al paisaje, puede ser el más horrible,
tal vez el más bello, pero es tu paisaje, la realidad del momento que eliges.
Vives tu momento, individualmente.
No hay alguien más contigo, nadie puede vivir tu momento.
Es tu elección.
De pronto te encuentras distraído y esa mirada te
persigue… Crees que será bueno arrastrarla contigo, hacerla tuya y vivir tu
momento una vez más.
Sientes que algo diferente está sucediendo, ya no tienes
el mismo paisaje en la mente. Te sientes extraño y quieres gritar, que todo
desaparezca y divisar al menos a lo lejos, el paisaje de siempre.
La realidad te golpeó y tienes miedo.
No es el momento… Es difícil mantener buenos momentos.
Ahora son momentos increíbles y cuesta sólo vivirlos esporádicamente.
Necesito pintar este nuevo paisaje, resucitar sus muertas
líneas.