Ha pasado tan poco tiempo desde que te fuiste, sin embargo, me pregunto si extrañarte es el sentido preciso para decir que los días en los que atravesábamos amaneceres fueron los mejores de mi etapa adolescente.
Si mi adolescer eras tú. ¿Eres mi adolescer ahora?
Eres el adolescer que cada mañana, tarde, siente mi mirada al reaccionar.
Y yo te quiero.
¡No!
Yo te amo.
Yo amo tu cálida voz que cada noche zumba cerca a mi oído, como una abeja realmente atraída por el vivo néctar.
Caminas sin sentido rumbo a mi mente, y no lo sabes.
No sabes mucho de este sentido; aunque mi sentido parezca no tener criterio.
Eres mi criterio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario