martes, 15 de diciembre de 2009

21.


Juro que te veo en todo momento, en mi caminar, cerca de los lugares en donde nuestro amor meditaba con mucho ahínco y obtenía el poder de congelar fragmentos de felicidad en palabras escritas cerca de nuestros pechos.
Y usted observaba las miradas congeladas cerca de nosotros y rociaba cerca de mis labios un perfume alentador de palabras, tratando de manifestar egocentrismo sólo para nosotros.
Y yo caminaba sola, corrías metros más arriba; y con una sonrisa, la magia del disgusto se tornaba difusa. Y usted derrotó a la mirada intimidante de su agresor sentimental.

1 comentario:

  1. Hola, muy intezante me logre concentrar por un instante , lei todo y me gusto muxo gracias por compartir tus pensamientos tienes muxa arte , cuidate .. sigue asii...

    atte: luis

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