lunes, 21 de diciembre de 2009

0.


Hoy he llorado al escuchar una canción...
Esta enfermedad es incurable; oía.
Por si alguna vez me buscas, estaré eternamente lejos; oía.
Mátenme, porque me muero... porque no puedo; oía.

¿Podría cambiar acaso tu lento morir?
No lo sé... Estoy confundida, nunca me había pasado; sabía que los cuentos eran buenas mentiras, pero nunca pensé ser parte de alguno.
Y al no verte decido no hacer nada, sólo cantar y escuchar... cantar y escuchar.
Y al verte, todos mis sentidos vuelven en sí y estrenan sus mejores obras, sus grandiosos ensayos.
Ya no puedo caminar sin tu nombre en mis pensamientos. ¿Estoy enamorada? o ¿es que la ilusión me ha cegado y me quiere volver a engañar?
La ilusión me lanza miradas siempre, me dice que nunca ha tenido a una mujer tan ingenua, me comenta que se siente en las nubes al verme pasar... me confiesa que se ha enamorado de mí, que no me puede dejar.
Y yo la quiero dejar... ¡No te das cuenta! ¡Sólo me haces daño!
Ilusión... piérdeme en los lienzos de anhelo que tanto clamaba al nacer.
Piérdeme en los brazos del dolor a primera vista, por lo menos sólo esta vez.
He estado encerrada en ti, ¡déjame vivir! , ¡déjame amar! Déjame hacer lo que nunca pude; déjame caminar de la mano con alguien... Sólo déjame.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entradas populares