Me invade el recuerdo de verte y que me digas que haga lo contrario, que haga lo que quiero y lo que no quiero. Que te presentes en esta noche sin luna y me susurres la canción de las flores, de mis flores, de tus flores. Me invade el recuerdo de verte caminar por el pasillo y reír contigo.
Me invade tu sonrisa, al despertar, al dormir y al dibujarte en cada ocaso, en cada taza de té sin leche, en cada mañana a las siete, antes de ir al colegio.
Me invaden las lágrimas que no te lloré, aquella madrugada sin ti, con aquel beso sin vida, sin mi vida.
Me invade tu sonrisa, al despertar, al dormir y al dibujarte en cada ocaso, en cada taza de té sin leche, en cada mañana a las siete, antes de ir al colegio.
Me invaden las lágrimas que no te lloré, aquella madrugada sin ti, con aquel beso sin vida, sin mi vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario