Yo no encontré cuerpos en el subterráneo, caminé y caminé hasta no cansarme.
Sus piernas ya no me correspondían.
Robar el cuerpo del crimen perfecto alentaría a la ideología genocida, los mandamientos buscarían refugio en sus piernas.
Sin importarnos, un grupo suicida volvería a amar a la vida y la fraternidad con lo desconocido se haría presente.
Y caminé, y caminé; no encontré.
"Quizá mostrar lo más sublime de tus aciertos y desaciertos sea la esencia del valor fragmentado en palabras".
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porque ya no te conectas?
ResponderBorrarno lo olvides tienes unos senos hermosos
saludos preciosa
A mi me funcionan los jueves, por las tardes yo si lo encuentro
ResponderBorrarDepende de qué sentido le das a aquellos cuerpos.
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